Ubicación: Av. Raúl Rangel Frías, casi esquina con Lincoln, a un lado del Super Motel.
Precio: $250 sencilla, $350 suite.
Elegimos: Suite.
Ella dice: No sé por dónde empezar. Este lugar nos lo habían recomendado mucho por ciertos detalles que lo hacían único como el espejo en el techo o el love swing (osease, el columpio). Bueno, de entrada les puedo decir: este lugar está picosísimo. Nosotros, la neta, estamos acostumbrados a fresearle, a buscar lugares nice, lindos, etcétera. Este motel… cómo decirlo, se nota que tuvo sus días buenos. De entrada, las cortinitas azules de las cocheras se ven bien tiernas. El cuarto es enorme… y tiene espejos por todos lados, a saber: espejo sobre el techo de la cama, espejo detrás de la cama, espejo detrás de los sillones, espejo a un lado de la tina. Frente a los sillones hay un gancho en el techo, que me supongo era el del tan platicado columpio, que por cierto no estaba. PERO en su lugar, teníamos un sillón kamasutra que te permite realizar varias posturas (y ahí mismo en la pared tienen unas fotitos que ilustran algunas de las posturas que puedes hacer). Cómo pasar desapercibido el cuadro erótico que brilla con luz negra, la sábana ultra relavada de la cama que ya está planita, planita, y las elegantes rosas de plástico, dispuestas por aquí y por allá. Al llegar, pagas en una caseta y la persona de ahí te da tu jaboncito, tus mentitas y tu champú de bolsita. De la limpieza, pues sí, aparentemente estaba limpio. Hay toallas, papel de baño, y en la tele hay más canales porno de los que usualmente encuentras. El lugar en sí no me disgustó, pero tampoco me enamoré. Como les digo, tiene sus puntos a favor como los muebles que puedes encontrar, pero el gran punto en contra es que el lugar se ve madreado (a comparación de los lugares a los que normalmente vamos). Yo no te recomendaría que lleves a tu chava aquí si es una primera cita, o si la quieres apantallar. Aunque si quieres algo kisch, picosón y que parezca setting de película porno, definitivamente este es el lugar.
Él dice: El lugar tiene sus puntos buenos y malos, uno de los puntos buenos es la discresión, no está sobre la avenida, tienes que recorrer unos cuantos metros antes de llegar a donde están las habitaciones. Este lugar es distinto a lo que estamos acostumbrados, para empezar no pagas al entrar a la habitación sino en una pequeña caseta. Pagas y te dan una botella de agua, mentas, jabon y cosas de esas. Las habitaciones tienen cochera, la cual en lugar de una puerta solida tiene una cortina azul de plástico (al ver eso pensé que era uno de esos lugares en lo que te rentan solo una cochera para que hagas lo que quieras en tu auto sin que nadie te vea). Entramos a la habitación y nos encontramos con un lugar bastante amplio, con una tina, una fuentecita (la cual estaba naquísima y apagada) y montón de luces de múltiples colores e intensidades. La tina estaá en buen estado pero… no dan ganas de meterse, el color de la tina tiene estrellada una esquina con una pesima reparación y es de un tono amarillento cara de “no sentarse aqui” y tiene quemaduras de cigarro en el fondo (como sucedio eso…. no lo se). la cama esta bien pero las sabanas ya estan dando su tiempo extra (al igual que las almohadas). Lo interesante de esta habitación son todos esos detalles que mas alla de eroticos son un poco sexosos como el famoso columpio ( que sigue siendo un mito para nosotros), el espejo en el techo el cual me desepsiono debido a su estado, esta sucio y se ve medio oscuro (y la iluminación no lo favorese) y ese ambiente de escenario porno, ya saben: el sillon de cuero, barra del bar, pintura erotica en la pared, etc. y en lugar del columpio nos encontramos con un interesante mueblecito colocado ahí para las mejores intenciones. Me pareció un lindo detalle tambien que pongan una especie de instructivo ilustrado de los usos de este objeto. En si el concepto del hotel es maravilloso pero por desgracia se nota que su mejor epoca ya pasó, está en muy mal estado y no se le ha dado el mantenimiento adecuado, ¿Qué les cuesta poner sábanas nuevas, en verdad cuestan tanto? o arreglar la tina. Para no hacerles más largo el cuento les digo que el lugar es bueno si quieres experimentar algo nuevo e interesante, pero no para apantallar a alguien, si llevas a alguien por primera vez a ese lugar pensará que eres un depravado de mal gusto.
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se comenta que...